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En el olvido, grupos de Mariachi en Xalapa

y en México; piden apoyo de autoridades

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Por: Gisela Uscanga
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En el olvido, grupos de Mariachi en Xalapa y en México; piden apoyo de autoridades
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e siete días de la semana cuatro son agrícolas, donde los campesinos toman en sus manos azadón y machete para labrar sus tierras, allá en las montañas colindantes entre Veracruz y Puebla. Los tres días restantes, de esas manos callosas surge música, pues los campesinos viajan a Xalapa y se instalan en las principales avenidas a lucir sus trajes de charro, acompañados de sus fieles compañeros: sus instrumentos, sus guitarras, sus trompetas, sus violines y, con la esperanza de ser contratados para ir a dar serenata a una bella novia, a una madre en su día o, como regalo de cumpleaños.
Y aunque el 2 de septiembre de 2012, la Presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar Guerrero, a nombre del gobierno federal, hizo entrega del certificado con el que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) declara al Mariachi como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a un grupo de niños mariachis.
Y un día antes (1° de septiembre) se instaló también una Comisión Nacional para la Salvaguarda del Mariachi, integrada por representantes de agrupaciones de Mariachis de los estados de la República, cuyo objetivo principal es velar por la protección, difusión, preservación y promoción de esta tradición fundamental de la cultura del pueblo mexicano.
Lo cierto es que la realidad es otra muy distinta. Esta expresión de la cultura mexicana está olvidada por los tres niveles de gobierno, pues no hay un solo programa de apoyo específico para los grupos de mariachis, que lo único que solicitan es apoyo para comprar sus instrumentos y confeccionar sus elegantes trajes de charro y también que sean contratados para vestir los eventos del gobierno y así tener trabajo un poco más constante. Pero no es así.
Tan solo hagamos cuentas de lo que tienen que invertir. Si bien les va pueden ser contratados una o dos veces por noche, cobrando la tocada entre mil 500 y 3 mil pesos, ese dinero es repartido entre los siete integrantes; sus instrumentos no son precisamente baratos, pues aunque no compren de la más alta calidad, si tienen que gastar entre 3 y 14 mil pesos, dependiendo del instrumento; además se mandan hacer sus trajes de charro y, según lo laborioso o lo sencillo que sea, oscila entre 2 mil y 4 mil pesos cada uno.

No tenemos trabajo
Es casi la media noche del 9 de mayo, sobre las avenidas Ávila Camacho, y Américas esquina con Miguel Alemán, se observan los grupos de mariachis esperando la clientela, pero metros más alejados también se observan tríos de boleros y grupos de norteño.
Me acerco a don Francisco Uribe, a quien le pregunto su gusto por preservar esta tradición, a lo que a boca de jarro responde, con desaliento, que la cosa está muy dura, que no tienen trabajo, por lo que se ven en la necesidad de ser músicos de mariachi, pues es algo que saben hacer desde muchos años atrás, pero también campesinos para completar los gastos y llevar un dinero decoroso que permita comer a la familia.
Recordó que varios de los integrantes del Mariachi Juvenil, así se llama el grupo, tienen más de 7 años tocando la música ranchera, dijo que la mitad de los integrantes son del estado de Puebla, de Quimixtlán y otros de Ixhuacán de los Reyes, Veracruz.
“Es casi 10 de mayo y la cosa está muy floja, los otros días favorables son el 15 de septiembre, el 12 de diciembre y (en) junio, día del Padre. Nosotros estamos aquí en Xalapa de jueves a sábado y a donde radicamos de vez en cuando nos van contratando, pero también trabajamos en el campo para sostener a la familia, cosechamos maíz, frijol, papa, chícharo, tuna”.
Explicó que la ganancia no es muy segura, “bien puede uno ganarse 500 pesos o 400 pesos cada quien o nada, pero lo normal son 200 pesos por persona”. También dijo que por traje invierten hasta 4 mil pesos, “los mandamos a hacer con un sastre de Xico y las galas las compramos nosotros y nosotros de las pegamos”.
Por su parte Jaime Elox Valdivia, coordinador del grupo El Mexicanísimo Mariachi Águila Real, con siete integrantes, está sobre la avenida de Ávila Camacho. La mayoría de ellos son jóvenes, incluso el hijo de don Jaime de 17 años toca en la banda.
“Desde que yo era niño la música mexicana me gustó mucho, por ser parte de mi cultura”. Dijo que la vida de un músico es difícil y fácil y divertida y de preocupación, “pues sinceramente cuando casi no hay trabajo es de preocuparse y divertida porque uno se divierte tocando para el público”.
Viajan de Tlalchi y de Atecachi, del municipio de Ixhuacán de los Reyes a Xalapa y comentó que el grupo cobra 2 mil pesos la hora y dependiendo las horas que toquemos ganamos y lo reparten entre los integrantes. El traje de charro más sencillo les cuesta 2 mil pesos, más elaborado arriba de los 4 mil pesos, “entre mejor sea el traje es más caro”.
Aunque lo prioritario es tocar su música, también trabajamos al campo, “como tenemos unas tierritas que nuestros padres nos heredaron las cultivamos y como somos vecinos, nos juntamos hasta tres veces por semana para ensayar”.

De nada sirve ser Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
Se le pregunta a ambos entrevistados si saben que el año pasado la Unesco declaró al Mariachi Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, a lo que don Francisco Uribe respondió que no: “hemos pedido apoyo a las autoridades para instrumentos, dicen que hay programas, pero no nos pueden ayudar. Luego vienen los políticos, pero sólo cuando hay campañas”.
Agregó: “Nosotros pedimos apoyos para los instrumentos, ocupamos guitarrón, vihuela, violín, trompeta. Una trompeta de las que traemos vale 14 mil pesos, un guitarrón 5 mil pesos, son muy caros. Hemos solicitado, por ejemplo, al ayuntamiento de Xalapa, pero se van los apoyos para danza. Nos dijeron el año pasado que nos darían 50 mil pesos para instrumentos, pero nunca nos dieron nada, lo mismo con gobierno del estado”.
Recordó que en Xalapa hay un sindicato, pero no pertenecen a este, “grupo que llega nuevo, pasan a pedir cooperación, pero ellos no nos dan trabajo. Hay como 27 grupos de mariachis, la mayoría se ponen en Ávila Camacho”.
Por su parte Jaime Elox respondió que aunque está muy bien el nombramiento, “se deberían fijar más en nosotros, digamos si ya somos patrimonio pues alguna institución de gobierno nos debería de apoyar con los instrumentos, por ejemplo con violines, la vihuela, el guitarrón, los trajes, tiene mucho que ver con la cultura y en eso estamos olvidados. Un violín regular hablamos de los 3 mil pesos, pero como no ganamos mucho no podemos tener mejores. También compramos equipos de sonido para espacios muy amplios”.
Igualmente comentó en temporadas electorales se acercan a los candidatos para ofrecer sus servicios y ver si pueden ser contratados, “lo malo es que es ocasional, pero un apoyo serio del gobierno pues no’mas no”, concluyó.
Es así que los mariachis sin más, piden al gobierno que se aplique una partida presupuestal de los institutos de cultura para dar apoyos económicos a los grupos de música ranchera y con ello rescatar de esa manera la tradición musical, al igual que un programa de difusión, un espacio en la internet en donde aparezcan sus datos para ser contratados y tener más trabajo.

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